
Salvemos a nuestra Rana Dorada

La Rana Dorada, especie emblemática de Panamá y propia de El Valle de Antón es uno de los tesoros de la fauna panameña y una de las 22 especies de anfibios endémicos que hay en Panamá.
Hace un par de años recibimos la noticia de que anfibios en todo el mundo se encontraban en peligro de extinción por la pérdida y contaminación de su hábitat y sobre todo por el hongo mortal que amenaza con acabar con ellos, a todo esto se une el hecho de que algunas personas se han dado a la tarea de capturar y vender estos anfibios como mascotas.
Preocupados, numerosos biólogos se han reunido para formar un grupo conformado por instituciones científicas, educacionales y zoológicas de la República de Panamá así como también de los Estados Unidos con el propósito de frenar la decadencia y desaparición de la rana dorada; así nace el primer Centro de Conservación de Anfibios (EVACC, por sus siglas en inglés) que promueve la conservación y protección de los mismos.
Sabemos que la única opción para proteger a los anfibios es manteniéndolos en cautiverio, que es lo que se ha logrado con la construcción del Centro de Conservación de Anfibios, en el que se cuenta con 60 especies, lo que representa unos 600 individuos. De esta manera, se ha logrado la reproducción de unas nueve especies, entre ellas la rana dorada.
Una de las metas conseguidas por este proyecto es la puesta en funcionamiento de la sala de exhibición de anfibios, que cuenta con el apoyo de profesionales de los campos científico y técnico. Se han colocado 15 terrarios para mostrar 32 especies de anfibios panameños tales como ranas, sapos y salamandras.
Este proyecto se inició en El Valle en el año 2005 con el apoyo del Zoológico de Houston. La apertura del Centro de Exhibición ha tomado más o menos cuatro años de investigaciones.
El Centro de Conservación de Anfibios de El Valle de Antón está abierto a todo el público en las instalaciones del Zoológico El Níspero, todos los días, excepto los martes.
Texto: Jorge Schmidt
Hace un par de años recibimos la noticia de que anfibios en todo el mundo se encontraban en peligro de extinción por la pérdida y contaminación de su hábitat y sobre todo por el hongo mortal que amenaza con acabar con ellos, a todo esto se une el hecho de que algunas personas se han dado a la tarea de capturar y vender estos anfibios como mascotas.
Preocupados, numerosos biólogos se han reunido para formar un grupo conformado por instituciones científicas, educacionales y zoológicas de la República de Panamá así como también de los Estados Unidos con el propósito de frenar la decadencia y desaparición de la rana dorada; así nace el primer Centro de Conservación de Anfibios (EVACC, por sus siglas en inglés) que promueve la conservación y protección de los mismos.
Sabemos que la única opción para proteger a los anfibios es manteniéndolos en cautiverio, que es lo que se ha logrado con la construcción del Centro de Conservación de Anfibios, en el que se cuenta con 60 especies, lo que representa unos 600 individuos. De esta manera, se ha logrado la reproducción de unas nueve especies, entre ellas la rana dorada.
Una de las metas conseguidas por este proyecto es la puesta en funcionamiento de la sala de exhibición de anfibios, que cuenta con el apoyo de profesionales de los campos científico y técnico. Se han colocado 15 terrarios para mostrar 32 especies de anfibios panameños tales como ranas, sapos y salamandras.
Este proyecto se inició en El Valle en el año 2005 con el apoyo del Zoológico de Houston. La apertura del Centro de Exhibición ha tomado más o menos cuatro años de investigaciones.
El Centro de Conservación de Anfibios de El Valle de Antón está abierto a todo el público en las instalaciones del Zoológico El Níspero, todos los días, excepto los martes.
Texto: Jorge Schmidt
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