28 Nov 2012

El Cocotero (Cocos nucifera)

Por: Jorge Ventocilla.

¡Cuántos cocoteros no habrá cerca de donde cualquiera de nosotros vive! Aquí, por los lados del Biomuseo, los hay en cantidad.

Una de las plantas más asociadas con los trópicos, en particular con las costas, el origen del cocotero aún está en debate. Para algunos botánicos viene del Asia, para otros es caribeño; como sea, su semilla es muy apta para ser transportada por las corrientes marinas. El cocotero necesita mucha luz del sol y crece mejor cerca al mar, pero no es porque necesite de la sal sino porque no es muy bueno para competir con la sombra de otras plantas… Por eso crece donde por las difíciles condiciones cerca al mar, pocas otras plantas lo hacen.

Su uso es muy antiguo, aprovechándosele de múltiples maneras: se ha estimado que en el planeta existe alrededor de 500 millones de cocoteros en producción. Cuán alto crece el cocotero depende de las condiciones ecológicas, de la edad de la planta y de su tipo. La copa no es muy amplia y se compone de hasta 30 hojas arqueadas. En condiciones favorables una planta adulta produce entre 12 a 14 hojas por año. Los frutos tardan en madurar casi un año. El cocotero produce todo el año y da sus primeros cocos a partir del quinto o sexto año de ser sembrado. Puede vivir 40 años; entre los 10 y 15 años es su mejor tiempo de producción.

Dentro del coco la “leche de coco” es muy refrescante y bastante similar al suero glucósido que se usa en hospitales. La pulpa blanca – como muchos bien sabemos – es comestible y se utiliza en panadería, pastelería (ahh… ¡las cocadas!) y elaboración de chocolate. El coco entero secado al sol se denomina copra; de ella se obtiene un aceite industrial rico en ácido palmítico.

Por supuesto, el coco es también muy utilizado entre las poblaciones indígenas panameñas. En idioma Buglé se le dice “ebda”, en Ngäbere “kogo”. Los Naso le llaman “mek” y usan la decocción de las raíces para aliviar el dolor de espalda. Los Kunas, que le llaman “okop” llevan más de dos siglos comercializándolo. Ellos reconocen al menos tres variedades de cocos: okop arrat, gidnit y gorokwat. El plato principal de su dieta es el tule masi, un sopa de guineo, yuca y coco, más pescado hervido o ahumado, limón, ají y sal.

Durante el siglo XX el okop fue el principal producto de exportación de Kuna Yala, pero a partir de los 90 una enfermedad conocida como porroca, ha causado una fuerte disminución en la producción: al cocotero le salen hojas enanas, tiesas y usualmente la palma muere en el lapso de dos años. La enfermedad se detectó por primera vez en la costa colombiana y a principios de la década de 1980 se encontró en Panamá. También es preocupante que siga avanzando a otros países de Centroamérica y del Caribe. 

Un equipo de investigación de la Universidad de California en Santa Cruz liderizado por el Dr. Gregory Gilbert, ha estudiado la porroca en Kuna Yala desde 1998. Ellos han observado un avance de la enfermedad de hasta 40 Km. al año. Para conocer de la investigación recomendamos el enlace: Descargar PDF

En la actualidad la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología, SENACYT, apoya la investigación “Exploración y demostración para el aprovechamiento sostenible y comunitario del coco, en Punta Patiño, Darién”, cuyo objetivo es explorar y demostrar los usos potenciales del coco para fines energéticos, medicinales y el desarrollo de productos de higiene, contribuyendo a la vez a dar trabajo a la gente local y a reducir la degradación de los recursos naturales en el área. Para aprender más: www.ancon.org (ver “proyectos”).