6 Jul 2017

Astromelia, un árbol de nuestra ciudad.

Hay un árbol en la ciudad que en estos meses florece y al cual bien vale conocer mejor. Astromelia es su nombre local y aunque es nativo de Asia, Australia y las Indias Orientales, hoy adorna y provee de oxígeno y sombra a calles y parques en diversos lugares de los trópicos del mundo.
 
Su nombre científico, Lagerstroemia speciosa, fue asignado por el célebre naturalista sueco Carl Linneaus en 1759. El género, Lagerstroemia, honra a Magnus von Lagerstroem, también naturalista y sueco y amigo de Linneaus, quien fuera director de la Swedish East India Company. El nombre específico, speciosa, hace referencia a la sencilla belleza de sus flores rosadas, casi azules a veces.
 
Regina en Brasil, Flor de Reina en países de Centroamérica, Astromínica en Costa Rica, y Astromelia también en Colombia, son otros de sus nombres en América Latina.
 
Creo yo que bien puede ser que los primeros Astromelia llegaron al país a través del Summit Botanical Gardens, hoy Parque Municipal Summit, que inaugurado en 1923 tuvo entre sus principales razones la “introducción y propagación de especies tropicales del mundo”. Existía en el Summit una “Unidad de Paisajismo” cuya misión fue arborizar los poblados de la antigua Zona del Canal.
 
Prefiere crecer sobre suelos bien drenados y expuestos a la luz solar directa. Llega a alturas de 25 a 50 pies y su corona se expande sobre 15 a 25 pies. Es considerado un  árbol de crecimiento rápido.
 
Quizás lo más interesante del Astromelia y algo poco conocido en el patio, son sus propiedades medicinales. El uso popular, y más tarde las investigaciones médicas, han demostrado que las hojas tienen una gran capacidad para reducir el azúcar de la sangre: se dice que es una fitoinsulina. En las Filipinas, donde mucho se le ha estudiado, es medicina tradicional muy usada en el tratamiento de la diabetes mellitus. Como insulina natural no tiene efectos colaterales y es segura para el hígado. Los análisis químicos han mostrado que sus hojas poseen altos niveles de ácido corosálico.
 
Además, se le ha usado con éxito en tratamientos para bajar de peso. El té de sus hojas se puso de moda en Japón y en los Estados Unidos, donde muchos productos para reducir grasas llevan entre sus compuestos derivados del árbol.
 
Viene a mi mente al escribir sobre este habitante arbóreo de la ciudad, que años atrás la Asociación de Propietarios de la Ciudad Jardín Albrook defendió a capa y espada – y un poco a contracorriente como suele ocurrir – unos grandes Astromelia que se alinean a la entrada de la antigua base militar (viniendo de la Avenida de la Amistad). Afortunadamente y para demostrar que cuando queremos podemos, ahí están todavía esos árboles: los salvaron sus vecinos.
 
Astromelia, árbol sencillo no más pero pintado de color cielo en estación. Generoso por aquello del oxígeno y la buena sombra gratuitos. Y por si fuera poco, también medicinal.